Dedicado a la gente del refugio López

por: Cristian Mertens

Parte 1: El Morlock

- ¿Y abuelo?
- Paciencia…

Al poco tiempo Tiara preguntó nuevamente.

El abuelo acarició el pelo de la pequeña, entendía su ansiedad. Pocas veces la habían traído al océano. Y ahora, sentados en lo alto del acantilado, se le estaba pidiendo quedase quieta.

- No te preocupes dijo el anciano: El Morlock nunca falta, es algo así como la última señal de que el invierno llega.

- ¿Que es el Invierno Abuelo?

- El invierno es cuando el sol se oculta por mucho, mucho tiempo. Y es cuando viene el gran frío, entonces los árboles pierden sus hojas, el agua se vuelve como roca y cae un polvo blanco y frío del cielo que todo lo cubre.

El anciano sonrió. Adivinó que en la mirada de la pequeña había incredulidad.

Sobre la bahía del gran mar verde, el sol del pueblo de Tiara estaba desapareciendo detrás del horizonte. La niña había nacido ese verano, y nunca había visto el sol languidecer, en el magnifico ocaso que tiñe el cielo con tonos púrpuras y naranjas.

El murmuro de un grupo de gente cercano interrumpió la conversación: algo se movía en medio de la bahía. Al principio solo fueron unas burbujas, luego el mar se agitó más y más hasta que de pronto el Morlock saltó fuera del agua.

Read More