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	<title>Maneras de Bien Soñar &#187; lluvia</title>
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	<description>Revista digital de literatura y cultura de la palabra</description>
	<lastBuildDate>Fri, 28 Jan 2011 19:24:29 +0000</lastBuildDate>
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		<title>La lluvia</title>
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		<comments>http://revistamaneras.com.ar/2008/04/la-lluvia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Apr 2008 14:08:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cintia Vanesa Días</dc:creator>
				<category><![CDATA[Autores]]></category>
		<category><![CDATA[cuento]]></category>
		<category><![CDATA[lluvia]]></category>
		<category><![CDATA[prosa]]></category>
		<category><![CDATA[solcito]]></category>

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		<description><![CDATA[Por: SoLCiTo* La lluvia se abatía sobre el jardín. Después de tantos días de calor y humedad insoportables la bóveda grisácea al fin había enviado el chapuzón. Abandonó por un instante el libro que leía y suspiró con la mirada perdida en un horizonte remoto e inexistente. Y si fuera cierto? si fuera verdad y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por: SoLCiTo*</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><a href="../wp-content/uploads/2008/04/lluvia2.jpg"><img class="aligncenter" style="border: 1px solid black;" title="lluvia" src="../wp-content/uploads/2008/04/lluvia2.jpg" alt="" width="800" height="292" /></a><br />
</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La  lluvia se abatía sobre                          el jardín.  Después de tantos días                          de calor y humedad  insoportables la bóveda grisácea                          al fin había  enviado el chapuzón. Abandonó                          por un instante  el libro que leía y suspiró                          con la mirada  perdida en un horizonte remoto e inexistente.                          Y  si fuera cierto? si fuera verdad y todo aquello era                           pura evasión y desatino? Sacudió la cabeza                           tratando de alejar esos pensamientos que le impedían                           continuar con la lectura.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“&#8230;  Acaso el glorioso ejercito no                          necesita a su  jefe ahora más que nunca? quién                          si no puede  levantarlo? Esa noche Emes vaga por la ciudad                          y  luego -todavía bajo la lluvia- sale a la playa.” </em></p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;La  lluvia&#8221;&#8230;                          sí, cómo llovía!! parecía                           que el cielo se caía a pedazos. Bueno, mucho mejor,                           así podía disfrutar de la lectura. Con esa                           lluvia nadie iba a insistirle que hiciera otra cosa que                           leer. Y si fuera cierto? si fuera verdad y  todo aquello                          era pura evasión y desatino? Se  calzó de                          nuevo los anteojos y siguió leyendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“Allí  abajo las tiendas empapadas,                          los soldados  yacen sobre la arena mojada o están                          reunidos  alrededor de hogueras, que en el mejor de los                           casos, no son más que brasas de madera húmeda.                           Beben vino amargo, mezclado con agua salobre y comen sus                           últimas provisiones.”</em></p>
<p style="text-align: justify;">Y si fuera cierto? si fuera verdad y todo                          aquello era pura evasión y desatino?</p>
<p style="text-align: justify;">Cómo  podría serlo! que locura                          pensar siquiera en  eso! Si ella supiera qué sensación                          tan  placentera lo embargaba cuando podía leer despreocupadamente,                           no diría tantas insensateces y cuidaría                           más sus palabras. Aquello era puro gozo y de evasión                           tenía sólo las ganas de esa mujer de arruinarle                           los pocos resabios de felicidad que le quedaban en la                           vida; como si todos tuvieran que sentir las mismas  cosas                          en momentos similares. Después de todo  quién                          demonios le dijo a ella que él era un  tipo común¿qué                          ella no era capaz de darse  cuenta que él NO era                          un tipo común?&#8230;  detestaba la mediocridad, tenía                          demasiado para  dar como para considerarse alguien común                          y  actuar en consecuencia. Hizo un gesto y volvió                          a  fijar la vista en el libro.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“Emes  entra sigilosamente en el campamento,                          que es  pequeño, poco más que un pequeño                          caos”</em></p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Caos&#8221;  susurró inconscientemente,                          “eso es!!!  CAOS!!”  eso es lo que pretendía                          evitar después de  todo. Sería imperdonable                          que alguien comenzara a  manejarle la vida, estaba bien                          así y no quería  modificar el entorno de                          su tranquilidad, su  pequeño universo organizado,                          sus esquemas  conocidos. Quién se creía ella                          al irrumpir así  en SU vida&#8230; ¿Se había                          mostrado cruel cuando  habló la última vez                          con ella? ahora le asaltaba  la duda&#8230; y si él                          había malinterpretado todo y  había sido                          innecesaria aquella conducta seca e  insensible? Mucho                          mejor, no tenía ganas de  comenzar una nueva amistad,                          eso implicaría  restarle tiempo a sus cosas y también                           significaba cierta responsabilidad. Él no estaba                           preparado para eso, le aterraba la idea de confiar en                           alguien; después de todo él le había                           contado algunas cosas y ella&#8230; ella había callado?                           cómo podría estar nunca seguro de eso. Es                           verdad que ella le había confesado sus proyectos                           y algunos secretitos. Sonrió imperceptiblemente.                           Y habían pasado unos lindos momentos juntos, era                           agradable charlar, se sentía una relativa liviandad&#8230;                           pero no podía evitar esa sensación de incomodidad                           que lo arrojaba como un rayo fuera de su sitio, quería                           huir, correr lejos de allí. De hecho lo hacía.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por  qué? ¿Qué                          era lo que en ella le producía  deseos de escapar?¿                          serían sus ojos profundos  en los que se ahogaba                          sin querer y se veía  perdido sin remedio? ¿sería                          acaso su sonrisa  hechicera? o la forma en que movía                          sus manos ?  quizás su voz dulce, tal vez la forma                          en que  ella se sentaba: mitad niña, mitad mujer                          &#8230; o  acaso sería todo eso a la vez.</p>
<p style="text-align: justify;">Se  sentía desfallecer súbitamente                          y sin razón. Si  después de todo ella no                          lo atraía en lo  absoluto, solo disfrutaba a medias                          de su manera  de contar las cosas con una vivacidad y una                           pasión sin igual&#8230; pero no le gustaba, ni siquiera                           cuando lo observaba mientras él relataba alguna                           hazaña, y si se ponía nervioso era porque                           no le gustaba que lo miraran fijamente y de manera tan                           abierta. Se sentía expuesto, ella osaba abrir ese                           cofre misterioso en su mente. ¿Qué sería                           de él sin sus secretos y sus silencios? Por Dios!!!!                           que sería si dejaba de ser el muchachito estudioso                           y reservado que todos conocían!!!???</p>
<p style="text-align: justify;">Suspiró profundamente y retomó                          la lectura :</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“Siente  que nadie daría la                          bienvenida a un muchacho de  12 años, aunque esté                          muy crecido para su edad.  Siente también que a                          un muchacho de 12 años le  harían cosas terribles;                          que como las siseantes  brasas en las hogueras, en el ejército                           derrotado brilla una predisposición a la violencia&#8230;”</em></p>
<p style="text-align: justify;">Por  qué??? por qué                          había entrado en su vida, si  todo estaba tan prolijamente                          ordenado, lo  blanco era blanco y lo negro, negro&#8230; nadie                           cuestionaba su forma de ser y era más bien admirado                           por su perseverancia y su capacidad intelectual. Deseaba                           que ella se esfumara de su vida para siempre, que todo                           volviera a ser como era.</p>
<p style="text-align: justify;">Quería  dejar de sentir                          esa emoción indefinida que  odiaba. En su familia                          había pasado por momentos  duros, no obstante no                          eran los momentos los  que lo asustaban, sino las emociones                          que  surgían de ellos. Ese caudal de sensaciones                           indefinidas e incertidumbres lo abrumaban hasta el punto                           de impedirle pensar.</p>
<p style="text-align: justify;">Por  qué ella insistía                          una y otra vez, es que no  entendía que él                          había renunciado a vivir la  vida de los humanos                          por aferrarse a un puñado  de seguridad? Ella insistía                          una y otra vez  mientras él veía cómo                          su pequeño mundo de  felicidad se desbarataba, se                          desvanecía  conforme transcurría el tiempo                          de su  existencia. No era que ella lo llamara siempre,                           es más hacía mucho que no hablaban, pero                          su  silencio prolongado era sin dudas su forma de decir                           que estaba en desacuerdo con la forma en que él                           manejaba las cosas. Él no iba a abandonar sus costumbres                           ni a las figuras conocidas de la infancia. No quería.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Temía  sufrir?                          ¿Le aterraba cambiar? ¿Se rehusaba a  crecer?                          Lo que fuera, no le importaba.</p>
<p style="text-align: justify;">El  tiempo se deslizaba a                          través suyo como si él  no existiera, pero                          modificaba su universo  cercano de una forma en la que                          no le encontraba  gracia alguna: con sufrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">La  lluvia se había                          vuelto insostenible a la  mirada y cerró la ventana                          para no mojarse.  Caminó unos cuantos pasos por                          la habitación  como si estuviera buscando algo y                          volvió a su  lugar bajo la ventana. Observó                          lo poco que  quedaba visible desde el vidrio y se dijo                          que  era allí donde quería pasar el resto                          de sus  días. Lejos de las incertidumbres, de las                           responsabilidades y las exigencias.</p>
<p style="text-align: justify;">Es  verdad que él mismo                          era sumamente exigente  consigo mismo, pero bien distinto                          era que las  exigencias vinieran desde el exterior, donde                           todos eran extraños.</p>
<p style="text-align: justify;">En  aquel momento se prometió                          a si mismo que nunca  abandonaría su mundo privado,                          eso era lo que  consideraba propio y no pensaba compartirlo                          con  nadie.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero,  y si fuera cierto?                          si fuera verdad y todo  aquello era pura evasión                          y desatino?</p>
<p style="text-align: justify;">&#8230; Llovía.</p>
<p style="text-align: justify;">?</p>
<p style="text-align: right;">* es el seudónimo de Cintia Vanesa Días</p>
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